El pliegue que voló
El pliegue de Miura llegó al espacio en 1995.
El Space Flyer Unit de Japón, lanzado en marzo de ese año, llevaba un experimento llamado 2-D Array: un panel solar de membrana plegado con el patrón de Kōryō Miura, diseñado para desplegarse desde un solo borde. Se abrió en órbita y más tarde fue recuperado y devuelto a la Tierra. El Jet Propulsion Laboratory de la NASA, escribiendo en 2014, confirmó el vuelo con claridad: un panel solar con pliegue de Miura, probado en el espacio en 1995.
De dónde vino el patrón
La parte más sorprendente de la historia es que Miura no inventó el patrón como arte. Lo encontró en el fracaso.
Cuando un cilindro de pared delgada se aplasta bajo presión, no colapsa al azar. Se abomba en un patrón repetido de rombos: el patrón de Yoshimura, llamado así por el investigador que lo describió. Miura, estudiando cómo fallan las estructuras, reconoció que ese pliegue natural podía invertirse: lo que un cilindro hace bajo tensión, una hoja plana podía hacerlo a propósito. Llamó a su versión la doble corrugación desarrollable, y la publicó en 1969.
Un pliegue nacido de la forma en que las cosas se rompen.
Lo que no te vamos a contar
A menudo leerás que el parasol del telescopio espacial James Webb es un pliegue de Miura. Lo hemos mirado con cuidado, y no podemos respaldarlo. Las propias descripciones de la NASA sobre el parasol no nombran ningún patrón de origami; describen un esquema de plegado a medida, de muchas capas, con mecanismos de liberación y cables de tensado. El patrón de Miura es un teselado de un solo grado de libertad. El parasol del Webb no lo es.
El verdadero vuelo de Miura fue más silencioso, más temprano y japonés. Preferimos contarte ese, correctamente, antes que repetir una historia más conocida que no es cierta.